viernes, 28 de febrero de 2014

Transmisión de la Fe y Emergéncia Educativa. El Santo Padre recibió a los miembros de la Pontificia Comisión para América Latina.Texto completo de la alocución del Santo Padre Francisco.





Quiénes somos 
Los Caballeros de la Orden, soldados de Dios, somos jesuitas laicos, somos hombres y mujeres de frontera, dispuestos a estar en aquellos lugares donde hay situaciones de injusticia, donde otros no pueden o no quieren estar, donde se puede tener un efecto multiplicador en bien de la misión. Hombres preparados para responder a las necesidades de nuestro mundo, solidarizándonos con las víctimas de esta historia y así acompañar a Jesús rumbo a la cruz. Somos Compañeros de Jesús, amigos para la misión, y estamos al servicio de la Mayor Gloria de Dios.


Orden Caballeros del Papa en América
Los Jesuitas conquistaron Sud América para la Iglesia de Roma 
(dijo Lord Maculay)


(RV).- (Con audio) Con gran alegría el Santo Padre recibió a los miembros de la Pontificia Comisión para América Latina encabezados por el Cardenal Marc Ouellet, a quienes, dejando de lado el discurso que había preparado, les habló durante más de 17 minutos. (MFB - RV).

Texto completo de la alocución del Santo Padre Francisco:

¡Buenos días! Agradezco al Cardenal Ouellet sus palabras y a ustedes todos, el trabajo que han hecho todos estos días. “Transmisión de la fe, emergencia educativa”.

“Transmisión de la fe” lo escuchamos varias veces, no nos hace tanto ruido la palabra. Sabemos que es una obligación hoy día cómo se transmite la fe, que ya fue tema propuesto para el anterior Sínodo que terminó en la evangelización.

Emergencia educativa es una expresión recientemente acuñada por ustedes, por los que prepararon esto. Y me gusta porque esto crea un espacio antropológico, una visión antropológica de la evangelización una base antropológica, ¿no? O sea, hay una emergencia educativa para la transmisión de la fe. Es como tratar el tema de la catequesis a la juventud desde una perspectiva, diríamos, de teología fundamental. Es decir, bueno, cuáles son los presupuestos antropológicos que hay hoy día en la transmisión de la fe, que hacen que para la juventud de América Latina esto sea emergencia educativa ¿no?

Y por eso creo que hay que ser repetitivo y volver a las grandes pautas de la educación, y la primera pauta de la educación es que educar, lo hemos dicho en la misma comisión, alguna vez lo hemos dicho, que no es solamente transmitir conocimientos, ¿no? transmitir contenidos, sino que implica otras dimensiones: O sea transmitir contenidos, hábitos y valoraciones, y los tres juntos.

Para poder transmitir la fe hay que crear el hábito de una conducta hay que crear la recepción de valores que la preparen y la hagan crecer. Hay que crear contenidos básicos. Si solamente queremos transmitir la fe con contenidos será una cosa superficial o ideológica, que no va a tener raíces. La transmisión tiene que ser de contenidos, con valores, valoraciones y hábitos, hábitos de conducta, ¿no? Los antiguos propósitos de nuestros confesores cuando éramos chicos, ¿no? “Bueno, en esta semana vos hacé esto, esto y esto” y nos iban creando un hábito de conducta, ¿no? Y no sólo el contenido, sino lo valores. O sea que en ese marco de la transmisión de la fe tiene que moverse, ¿no? Tres pilares ¿no?

Otra cosa que es importante para la juventud, transmitirle a la juventud y a los chicos también ¿no?, pero sobre todo a la juventud, es el buen manejo de la utopía. Nosotros en América Latina hemos tenido experiencia de un manejo no del todo equilibrado de la utopía, y que en algún lugar, en algunos lugares, no en todos, en algún momento nos desbordó, y al menos el caso de Argentina, podemos decir ¡Cuántos muchachos de la Acción Católica, por una mala educación de la utopía terminaron en la guerrilla de los años 70! ¿No?

Saber manejar la utopía, o sea, saber conducir. Manejar es una mala palabra. ¡Saber conducir y ayudar a crecer la utopía de un joven es una riqueza! ¡Un joven sin utopías es un viejo adelantado ¿no? envejeció antes de tiempo! ¿No? O sea, ¿cómo hago para que esta ilusión que tiene el chico, esta utopía, lo lleve al encuentro con Jesucristo? Es todo un paso que hay que ir haciendo. Me atrevo a sugerir lo siguiente: una utopía en un joven crece bien si está acompañada de memoria y de discernimiento. La utopía mira al futuro, la memoria mira al pasado y el presente se discierne.

El joven tiene que recibir la memoria y plantar, arraigar su utopía en esa memoria. Discernir en el presente su utopía, los signos de los tiempos, y así ya la utopía ya va adelante pero muy arraigada en la memoria, en la historia que ha recibido, discernida en el presente, maestros de discernimiento necesitamos para los jóvenes, y ya proyectada hacia el futuro. Entonces la emergencia educativa ya tiene un cauce allí para moverse desde lo más propio del joven que es la utopía.

De ahí la insistencia, que por ahí me escuchan a mí, del encuentro de los viejos y los jóvenes, ¿no? El icono de la Presentación de Jesús en el Templo, ¿no? O sea, el encuentro de los jóvenes con los abuelos es clave. Me decían algunos obispos de algunos países en crisis que donde hay una grande desocupación de jóvenes, que parte de la solución de los jóvenes está en que le dan de comer los abuelos. O sea, se vuelven a encontrar con los abuelos: Los abuelos tienen la pensión y salen de la casa de reposo, vuelven a la familia y además le traen esa memoria, ese encuentro.

Yo me acuerdo de una película que vi hace 25 años, más o menos de Fury Shaw, este japonés, este famoso director japonés, que es muy sencilla, una familia, dos chicos, papá y mamá. Papá y mamá se iban a hacer una gira por los Estados Unidos y les dejaron los chicos a la abuela. Chicos japoneses de coca-cola, hot-dog, o sea, de una cultura de ese tipo, ¿no? Y todo el film está en cómo esos chicos empiezan a escuchar lo que les cuenta la abuela, de la memoria de su pueblo. Cuando los padres vuelven, los desubicados son los padres, fuera de la memoria. Los chicos la habían recibido de los abuelos. Este fenómeno del encuentro de los chicos y los abuelos ha conservado la fe en los países del Este durante toda la época comunista, porque los padres no podrían ir a la Iglesia. Y me decían, (me estoy confundiendo… pero en estos días estuvieron, no se si los obispos búlgaros o de Albania, los que estuvieron ahí), me decían que las iglesias de ellos están llenos de viejos y de jóvenes. Los papás no van porque nunca se encontraron con Jesús ¿no? El encuentro de los chicos con los abuelos es clave para recibir la memoria de un pueblo y el discernimiento en el presente. Maestros de discernimiento, consejeros espirituales. Y aquí es importante para la transmisión de la fe de los jóvenes, el apostolado cuerpo a cuerpo. O sea, el discernimiento en el presente no se puede hacer sin un buen confesor, un buen director espiritual que se anime a aburrirse horas y horas escuchando a los jóvenes. Entonces, memoria del pasado discernimiento del presente, utopía del futuro. En ese esquema va creciendo la fe de un joven.

Tercero que diría como emergencia educativa es esta transmisión de la fe y también de la cultura, es el problema de la cultura del descarte. Hoy día, por la economía que se ha implantado en el mundo, bueno, en el centro está el dios dinero y no la persona humana, y todo lo demás se ordena, y lo que no cabe en ese orden, se descarta, ¿no? Y se descartan los chicos que sobran, que molestan o que no conviene que vengan. Los obispos españoles me decían recién la cantidad de abortos, ¡el número! ¡Yo me quedé helado! ¿no? Ellos tienen ahí los censos de eso, más o menos…

Se descartan los viejos, ¿no? tienden a descartar. En algunos países de América Latina hay eutanasia encubierta, ¡hay eutanasia encubierta! Porque las obras sociales pagan hasta acá, no más, y los pobres viejitos, ¡como puedan! Recuerdo haber visitado un hogar de ancianos en Buenos Aires, del Estado, donde estaban las camas llenas, y como no había más camas, ponían colchones en el suelo, y estaban los viejitos ahí… ¡¿un país no puede comprar una cama?! ¡Eso indica otra cosa! ¿No?... pero son material de descarte: sábanas sucias, con todo tipo de suciedad, sin servilletas, los viejitos comían ahí, se limpiaban la boca con la sábana… eso lo vi yo, no me lo contó nadie. Son material de descarte, pero eso se nos mete adentro…

Y acá caigo en lo de los jóvenes: Hoy día como molesta a este sistema económico mundial la cantidad de jóvenes que hay que darle fuente de trabajo, el porcentaje alto de desocupación de los jóvenes. Si estamos teniendo una generación de jóvenes que no tienen la experiencia de la dignidad. No que no comen, porque le dan de comer los abuelos, o la parroquia, o la sociedad de fomento, o el Ejército de la salvación, o el club del barrio… el pan lo come, pero no la dignidad de ganarse el pan y llevarlo a casa. Hoy día los jóvenes entran en esta gama de material de descarte. Entonces, dentro de la cultura del descarte, miremos a los jóvenes que nos necesitan más que nunca. No sólo por esa utopía que tiene, porque el joven está sin trabajo, tiene anestesiada la utopía, la estuvo a punto de perder. No sólo por él, sino por la urgencia de transmitir la fe a una juventud que hoy día es material de descarte también.

Y dentro de este ítem de material de descarte, el avance de la droga sobre la juventud. No es solamente un problema de vicio. Las adicciones son muchas, como todo cambio de época, se dan fenómenos raros entre los cuales está la proliferación de las adicciones, ¿no? La ludopatía ha llegado a niveles sumamente altos, pero la droga es el instrumento de muerte de los jóvenes. Hay todo un armamento mundial de droga que está destruyendo esta banda, esta generación de jóvenes que están destinados al descarte.

Esto es lo que se me ocurrió decir, compartir, ¿no? Primero como estructura educativa, transmitir contenidos, hábitos y valoraciones. Segundo la utopía del joven, relacionarla y armonizarla con la memoria y el discernimiento. Tercero la cultura del descarte como uno de los fenómenos más graves que está sufriendo nuestra juventud, sobretodo por el uso que de esa juventud puede hacer y está haciendo la droga para destruirla. Estamos descartando nuestros jóvenes.

¿El futuro cuál es? Sale por una obligación: la Traditio fidei es también Traditio spe y la tenemos que dar.

La pregunta final que quisiera dejarles es: Cuando la utopía cae en el desencanto, ¿cuál es nuestro aporte? La utopía de un joven entusiasta, hoy día está resbalando hacia el desencanto. Jóvenes desencantados a los cuales hay que darles fe y esperanza.

Les agradezco de todo corazón el trabajo de ustedes, de estos días, para salir al frente de esta emergencia educativa, y bueno, ¡sigan adelante! ¡Necesitamos ayudarnos en esto, en todo esto, en las conclusiones de ustedes y todo lo que podemos hacer! ¡Muchas gracias!

(Transcripción de Mariana Puebla – RV).


El lunes 24 de febrero, ha dado comienzo en Roma la Visita Ad Limina del Obispo D. Francisco Cerro y del Vicario territorial de la zona Norte, y titular de la Sede Espiritual del Priorato General de nuestra Orden de Caballería en el Reino de España, Don Julián Carlos Pérez.





Quiénes somos 
Los Caballeros de la Orden, soldados de Dios, somos jesuitas laicos, somos hombres y mujeres de frontera, dispuestos a estar en aquellos lugares donde hay situaciones de injusticia, donde otros no pueden o no quieren estar, donde se puede tener un efecto multiplicador en bien de la misión. Hombres preparados para responder a las necesidades de nuestro mundo, solidarizándonos con las víctimas de esta historia y así acompañar a Jesús rumbo a la cruz. Somos Compañeros de Jesús, amigos para la misión, y estamos al servicio de la Mayor Gloria de Dios.


Orden Caballeros del Papa en América
Los Jesuitas conquistaron Sud América para la Iglesia de Roma 
(dijo Lord Maculay)

Al centro de izquierda a derecha, Don Julian C Pérez,
 y  S.E.R. Don Francisco Cerro

La primera jornada ha consistido en dos reuniones matutinas en la Congregación de Obispos y en la congregación para la causa de los Santos. Nuestro Obispo participó de forma conjunta en las reuniones con el resto de la provincia eclesiástica y la mitad del episcopado español, entre los que se encontraba también el anterior Obispo de la Diócesis de Coria-Cáceres, D. Ciriaco Benavente.

En estos primeros encuentros aparece ya la preocupación de la Santa Sede por el tema de la familia y la juventud. Entre otras cuestiones tratadas también aparece la situación del paro en nuestro país. En el encuentro con la Congregación de la Causa de los Santos nuestro obispo informó sobre los procesos de beatificación de D. Leocadio y de d. Honorio.

Por la tarde presidió la Eucaristía de bienvenida a la peregrinación de la provincia eclesiástica que acompaña a nuestros pastores (el resto de la peregrinación se incorpora hoy martes 25 de febrero). Concelebró el Sr. arzobispo de Mérida- Badajoz, y dicha celebración tuvo lugar en la parroquia romana de Ntra. Sra. de Guadalupe.

Para esta Visita Ad Limina, nuestro obispo está acompañado del secretario canciller, del Vicario de economía y del Vicario territorial de la zona Norte. y titular de la Sede Espiritual de la Orden en el Reino de España, Don Julián Carlos Pérez.

Durante la semana en curso seguirán desarrollándose las visitas a las Congregaciones y el sábado será la audiencia de los Obispos extremeños con el Papa Francisco.



Seguimos pidiendo al Buen Pastor que interceda por nuestra iglesia diocesana para que crezcamos en fe, esperanza y Caridad. 

Julián C. Pérez.



jueves, 27 de febrero de 2014

Libro Vivo (Living Text), Sanar la Tierra, es un libro de texto vivo del Proyecto Internacional de Ecología de los Jesuitas Febrero 15, 2014.






Quiénes somos 
Los Caballeros de la Orden, soldados de Dios, somos jesuitas laicos, somos hombres y mujeres de frontera, dispuestos a estar en aquellos lugares donde hay situaciones de injusticia, donde otros no pueden o no quieren estar, donde se puede tener un efecto multiplicador en bien de la misión. Hombres preparados para responder a las necesidades de nuestro mundo, solidarizándonos con las víctimas de esta historia y así acompañar a Jesús rumbo a la cruz. Somos Compañeros de Jesús, amigos para la misión, y estamos al servicio de la Mayor Gloria de Dios.


Orden Caballeros del Papa en América
Los Jesuitas conquistaron Sud América para la Iglesia de Roma 
(dijo Lord Maculay)

Foto des: healingearth.sites.luc.edu

Sanar la Tierra es un libro de texto vivo del  Proyecto Internacional de Ecología de los Jesuitas dirigido por Michael Garanzini, SJ, rector de la Universidad Loyola de Chicago, y secretario de Educación Superior de la Compañía de Jesús. Expertos de universidades jesuitas y obras sociales de todo el mundo están escribiendo este texto para aumentar la conciencia sobre las cuestiones ambientales. El texto es un texto vivo que tiene una viva y cambiante comunidad de personas de todos los continentes que contribuyen para actualizar y perfeccionar el trabajo mediante el intercambio de conocimiento desde diferentes contextos regionales.

En un  taller reciente para avanzar en los distintos capítulos, el padre Garanzini se dirigió al grupo asistente para enfatizar que este libro va a hacer algo que otros libros de texto no hacen. El texto entrelaza ciencia, espiritualidad y ética para que los profesores de ciencias y los estudiantes tengan una comprensión humana más profunda del mundo que nos rodea, y cómo tenemos que fortalecer nuestro conocimiento y cooperación.

Tratar de manera conjunta el conocimiento y la experiencia de estos tres campos es arriesgado, ya que los distintos colaboradores pueden ganarse la falta de respeto de los otros en cualquiera de los demás campos a menos que los métodos y las interrelaciones estén bien definidos. “Tratar de llegar a un público global es abrir caminos,” comentó el padre Garanzini, y añadió, “los colaboradores arriesgan sus reputaciones tratando de hacer esto.”

Dr Michael Schuck y la Dr Nancy Tuchman  tomaron la iniciativa en el mantenimiento y coordinación de este trabajo y de los diferentes equipos implicados. Se trata de un texto escrito por más de 60 autores, y ninguna editorial tomaría tal reto. Con un comité editorial de 25 personas, no sería fácil la dedicación de tantas personas si se pretendiera abordar como otras iniciativas editoriales. El mayor esfuerzo es alcanzar una misma visión de conjunto a partir de una gran cantidad de contribuidores. El texto se desarrolla en estos momentos en tres idiomas.

Es un desafío tratar de alcanzar un programa global que responda a jóvenes de 18 años de edad en diferentes partes del mundo. Tenemos en cuenta un mundo de jóvenes en toda su diversidad, sin embargo, compartimos un nivel de coherencia en términos de cultura popular, música, deportes, y otros sectores de interés Una educación transformadora para el cual el texto vivo Sanar la Tierra se ha diseñado, que permita a los jóvenes a comprender más profundamente el mundo que les rodea más allá de sus intereses comunes.


Capítulos del libro de texto Sanar la Tierra. Foto des: healingearth.sites.luc.edu

En sus propias instalaciones, la Universidad Loyola de Chicago abrió recientemente el Instituto de Sostenibilidad Ambiental para dar a conocer entre nuestros jóvenes las amenazas ambientales que acechan al planeta, brindando oportunidades a los estudiantes para desarrollar soluciones concretas a problemas ambientales locales. Las dependencias del instituto se basan en la eficiencia energética. Se trata de la instalación geotérmica más grande de la región en Chicago y cuenta con un gran invernadero para el aprendizaje de los estudiantes y de la facultad de investigación en técnicas de agricultura urbana sostenible. Además, hay un laboratorio donde los estudiantes hacen combustible biodiesel para los autobuses lanzadera del campus y aceite vegetal que usan las propias cafeterías del campus. Estos proyectos de conversión de residuos en energía dan a los estudiantes las herramientas, así como la esperanza, para encontrar una manera de conciliar estas cuestiones.

Desde 2011, cuando el documento Sanar un Mundo Herido fue difundido abogando por una mirada seria a cómo nuestros educadores, los estudiantes y los profesores están respondiendo a las cuestiones de la sostenibilidad, los problemas ambientales sólo se han hecho más evidentes y graves. Como una cuestión particular del documento, se pide a las instituciones jesuitas a analizar las cuestiones ambientales en sus escuelas, casas de retiro, y obras, y buscar un nivel de compromiso con la sostenibilidad que produzca cambios.

Y a medida que nuestra atención a la complejidad económica y política de estos temas ambientales a menudo surgen después, el texto tiene que ser escrito con una adenda sobre la economía y la política como otra sección en el futuro. Al igual que una tesis, tenemos el reto de calcular nuestra audiencia, centrar los objetivos, encontrar lo que va siendo importante de añadir, no para ampliar el texto, sino pero para mantenerlo manejable para el profesor de ciencias y su clase.

El padre Garanzini dio un calendario, un plazo real para tener el texto, que es el 2015, cuando las universidades jesuitas se reúnen en Melbourne, Australia (junto con la reunión de las universidades católicas en enero), siendo la ocasión para una verdadera colaboración entre los institutos jesuitas de educación superior, para la formación de mujeres y hombres que puedan transformar el mundo. El reloj está corriendo, por lo que es un momento de urgencia para presentar este proyecto. Tenemos que aprovechar la red en las escuelas para tener un impacto positivo en el apostolado de la educación. Esta es la preocupación de todos y es una cuestión académica, así como política, económica y ética. Este artículo también está disponible en: Inglés

Ecología y Espiritualidad Ignaciana , José Antonio García SJ,Febrero 15, 2014.





Quiénes somos 
Los Caballeros de la Orden, soldados de Dios, somos jesuitas laicos, somos hombres y mujeres de frontera, dispuestos a estar en aquellos lugares donde hay situaciones de injusticia, donde otros no pueden o no quieren estar, donde se puede tener un efecto multiplicador en bien de la misión. Hombres preparados para responder a las necesidades de nuestro mundo, solidarizándonos con las víctimas de esta historia y así acompañar a Jesús rumbo a la cruz. Somos Compañeros de Jesús, amigos para la misión, y estamos al servicio de la Mayor Gloria de Dios.


Orden Caballeros del Papa en América
Los Jesuitas conquistaron Sud América para la Iglesia de Roma 
(dijo Lord Maculay)

Un paisaje de las tierras altas en el norte de Mindanao, Filipinas. Foto de: P Walpole

El cuidado de la tierra es tan importante para el futuro de la humanidad que todas las tradiciones humanistas, científicas o espirituales que tengan algo que aportar a él, deberían hacerlo. De esa convicción surge la pregunta: ¿tiene la espiritualidad ignaciana alguna inspiración propia que poner al servicio del movimiento ecologista? Creemos que sí. El objetivo de estas líneas es ponerlo de manifiesto. Tal vez la raíz más honda de esa afirmación la tengamos en el comienzo y el final de los Ejercicios, en el Principio y Fundamento (PyF) y en la Contemplación para alcanzar amor (CaA):Las ‘cosas’ son más que cosas. Son creaturas y dones de Dios en los que Dios mismo habita y nos espera.

El proceso de los Ejercicios queda enmarcado en una doble afirmación. La del PyF: que no sólo el hombre sino ‘las otras cosas sobre la haz de la tierra,’ todas ellas, son creadas por Dios, es decir provienen de su amor originante. Y la de la CaA: que toda realidad es lugar de encuentro con ese Dios que es y se manifiesta: a) dándonos las cosas y dándosenos en ellas; b) habitándolas; c) trabajando en ellas por nosotros; d) descendiendo a ellas.

Desde sus experiencias espirituales en Manresa el mundo es para Ignacio una gran teofanía. En él se manifiesta Dios y en él quiere ser encontrado, adorado, amado y servido. Esa es su nueva mística, la que le trasforma de eremita en jesuita. A partir de entonces la pasión de Ignacio no se focalizará ya en ayunos, penitencias y oraciones sino en amar y servir a Dios, amando y sirviendo a su mundo. Cuando más tarde escriba las Constituciones de la Compañía de Jesús pedirá a cada uno de sus miembros algo que vale para todos porque define el horizonte más precioso de su espiritualidad: ‘Es preciso buscar y hallar a Dios en todas las cosas, a Él en todas amando y a todas en Él, conforme a su santísima voluntad.’

¿No existe ahí un principio inspirador de esa triple relación con Dios, con los demás y con la tierra en la que se mueve la vida de la humanidad? ¿Podremos acaso, una vez situados en esa cosmovisión, separar a Dios de lo que él tanto ama, el mundo? ¿Podremos responder a su amor sin expresárselo en el cuidado del hábitat de todos los seres vivos? Decididamente no. Cuando nos relacionamos horizontalmente con las cosas – viene a decir Ignacio – es preciso encontrar y amar en ellas a su Fuente y su Dador: ser ‘místicos horizontales,’ contemplativos en la acción. Cuando nos relacionamos ‘verticalmente’ con Dios, es preciso descubrir y amar en Él al mundo: ser activos en la contemplación.

En esta visión ignaciana del mundo como realidad transida de Dios, y de Dios como Alguien que nos regala el mundo y se da en él, una cosa es de notar. Que hombres y mujeres, naturaleza, cosmos, acontecimientos históricos, etc, no son para nosotros una ‘ocasión’ a partir de la cual nos elevamos a Dios. No. Que no encontramos a Dios a través de ellos sino en ellos. ¿Cómo, entonces, si la naturaleza es don de Dios y lugar en el que Él se nos da, podríamos no interesarnos por ella?

En el movimiento ecológico convergen de hecho muchas tradiciones, cada una con su propio acento. El nuestro es éste: las ‘cosas’ son criaturas, son don de Dios, no propiedad nuestra. No son de uso libre. Al acercarnos a ellas lo primero que tendríamos que hacer es dar un paso atrás, porque ‘el suelo que pisamos es santo,’ no nos pertenece. Sólo después podríamos dar un paso adelante cuando hayamos visto las cosas como hermanas de creación. Es lo que quiere decir Ignacio con el tanto – cuanto del PyF y con el ‘en todo amar y servir a su divina majestad’ de la CaA. ¿No tenemos todos alguna experiencia de que sin ese primer paso atrás, de adoración y acción de gracias, nuestra relación con las cosas se pervierte fácilmente, se convierte en auto-búsqueda?

La espiritualidad ignaciana lleva pues en sus entrañas esa cosmovisión según la cual Dios y el mundo no son la misma cosa, no pueden ser pensados en clave panteísta, antigua o moderna, pero tampoco dos realidades des-vinculadas entre sí como querría un falso dualismo. En este punto Ignacio se aleja por igual de ambos extremos. Más cerca parece estar de Pablo cuando en el areópago de Atenas proclama que todo es en Dios, que todo recibe de Él la vida, el aliento y todas las cosas. En términos cultos, a esta visión paulina, que es también la ignaciana, suele llamársela pan-en-teísmo, término griego que significa ‘todo existe y vive en Dios.’

¿Qué derivaciones nacen de esta visión con respecto a nuestra implicación en el cuidado del medio ambiente? Se nos ocurren estas cuatro:

1. La preocupación por el cuidado de la tierra no es opcional para quien desee vivir el seguimiento de Jesús desde la espiritualidad ignaciana. Nos atañe a todos y todos tendríamos que pensar el modo de contribuir a él, militemos o no en algún movimiento ecológico.

2. En cualquiera de los dos casos, pero mucho más en el caso de la militancia ecológica, la implicación en el cuidado de la tierra no es un añadido a nuestra espiritualidad. El reto está en que esa implicación sea, ella misma, espiritual, es decir, ‘ecología con Espíritu,’ motivada por Él que tiene su casa en la tierra, alentada e inspirada por Él y su proyecto de cielos nuevos y tierra nueva. Los análisis científicos y técnicos son imprescindibles, pero necesitamos vivirlos desde esta espiritualiadad que sostiene la motivación a largo plazo y permite identificar este tipo de iniciativas como parte de nuestra tradición espiritual.

3. Ignacio es muy realista con respecto a nuestro instinto de posesión. Como instinto no es malo, lo malo es tu tendencia a convertirse en obsesión. Jesús nos avisó muchas veces de esa tendencia arcaica del ser humano y, a su zaga, también Ignacio en la meditación de Dos banderas. La mayor parte de las veces, nos dice, la tentación más radical del ser humano se dirige a la ‘codicia de riqueza,’ bien sea material o espiritual. Es decir, al intento de salvarse a sí mismo a través de la acumulación, del uso des-ordenado de las cosas. Quien paga el pato de esa obsesión son siempre la naturaleza y los hermanos y, dentro de estos, los más desprotegidos y pobres.

4. Queda un tema harto difícil de plantear, pero también insoslayable: ¿puede el acento cristiano-ignaciano de la preocupación por el medio ambiente formar parte explícita del debate ecológico al lado de otros acentos y tradiciones humanistas o científicas? ¿debe hacerlo? Uno piensa que sí, pero el cuándo y el cómo son muy complejos y exceden las dimensiones de este espacio. Los modos concretos necesitan ser más pensados.

José Antonio “Toño” García, SJ, es director de la  Revista Manresa , formador de muchos jesuitas y tiene un profundo conocimiento de los Ejercicios Espirituales. Es responsable de regular martes podcast, Puntos para la oración, y escrito los siguientes libros: Hogar y Taller, En el mundo desde Dios, Karl Rahner: Dios, Amor que desciende, Escritos Espirituales, Orar con el Padre Arrupe, Ventanas que dan a Dios.


Visita Ad Limina, el Obispo Don Francisco Cerro y el titular de la Sede Espiritual de la Orden Caballeros de Su Santidad el Papa “San Ignacio de Loyola” en el Reino de España, Padre Don Julián Carlos Pérez, han viajado a Roma para visitar al Santo Padre.





Quiénes somos 
Los Caballeros de la Orden, soldados de Dios, somos jesuitas laicos, somos hombres y mujeres de frontera, dispuestos a estar en aquellos lugares donde hay situaciones de injusticia, donde otros no pueden o no quieren estar, donde se puede tener un efecto multiplicador en bien de la misión. Hombres preparados para responder a las necesidades de nuestro mundo, solidarizándonos con las víctimas de esta historia y así acompañar a Jesús rumbo a la cruz. Somos Compañeros de Jesús, amigos para la misión, y estamos al servicio de la Mayor Gloria de Dios.


Orden Caballeros del Papa en América
Los Jesuitas conquistaron Sud América para la Iglesia de Roma 
(dijo Lord Maculay)

Foto firmada por Don Francisco Cerro
 para la delegación de Ralaciones Interconfesionales

Al Exmo Prepósito General Cte Pr (R) Prof Dr D Carlos Gustavo Lavado Ruíz y Roqué Lascano Ph.D.

Mi querido General, me pongo en contacto con su excelencia para hacerle partícipe de una noticia importante en nuestra Diócesis. 

Un grupo de sacerdotes,peregrinos laicos y los tres Obispos de la provincia eclesiástica de Mérida-Badajoz han viajado a Roma para visitar al Santo Padre. 

Entre ellos se encuetra nuestro querido Obispo Don Francisco Cerro y el titular de la Sede Espiritual de la Orden en el Reino de España, Don Julián Carlos Pérez, que como ya sabe es además el Vicario de la Zona Norte.